Lona, mesh o vinil: cuál usar según dónde se instala

Casi todos los reclamos por una gráfica que se rompió o se despegó vienen del mismo sitio: se eligió el material por precio y no por dónde iba instalado.

Lona frontlit

Es la opción estándar para banners y gigantografías que se ven con luz de día o iluminadas desde el frente. Buena densidad, buen color y precio contenido. No es la indicada si hay viento fuerte y superficie cerrada.

Lona mesh

Es lona perforada: deja pasar el aire. En fachadas, andamios y cualquier superficie grande expuesta al viento, es la única sensata. Una lona cerrada del mismo tamaño se comporta como una vela y termina arrancando la estructura o rasgándose.

A cambio pierde algo de intensidad de color por la perforación, así que no conviene para piezas que se miran de cerca.

Lona backlit

Diseñada para cajas de luz, con iluminación por detrás. Difunde la luz de manera pareja y evita que se marquen los tubos. Usar frontlit en una caja de luz da un resultado apagado y manchado.

Vinil adhesivo

Va pegado sobre una superficie: vitrina, pared lisa, mobiliario o carrocería. Para vehículos y superficies curvas hace falta vinil fundido, que se adapta sin levantarse; el vinil económico calandrado se despega en las curvas a los pocos meses.

En exteriores conviene laminado de protección: alarga bastante la vida del color frente al sol de Lima.

Resumen rápido

  • Interior o exterior protegido: lona frontlit.
  • Fachada, altura o viento: lona mesh, sin discusión.
  • Caja de luz: backlit.
  • Superficie lisa, vitrina o vehículo: vinil, fundido si hay curvas.
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