El error más común en gran formato es mandar un archivo pensado para pantalla. Lo que se ve nítido en un monitor puede verse pixelado en un banner de tres metros.
La resolución depende de la distancia
En gran formato no se trabaja a 300 puntos por pulgada como en imprenta de papel. Lo que manda es a qué distancia se va a mirar la pieza.
- Material de mostrador o mesa, se mira de cerca: 150 puntos por pulgada al tamaño final.
- Banners y roll-ups, se miran a dos o tres metros: entre 100 y 150.
- Fachadas y gigantografías, se miran de lejos: entre 30 y 72 es suficiente.
Trabaja a escala si el archivo es enorme
Para piezas muy grandes conviene armar el arte a una décima parte del tamaño y multiplicar la resolución por diez. El resultado impreso es idéntico y el archivo se vuelve manejable.
Deja margen de corte y zona segura
Extiende el fondo unos dos centímetros más allá del corte por cada lado. Y mantén textos y logos a un margen prudente del borde, porque en banners con dobladillo o bastidor ese filo desaparece.
Textos y colores
Convierte los textos a curvas antes de enviar, así no dependes de que tengamos la misma tipografía. Y trabaja en modo de color para impresión, no en el de pantalla: los naranjas y azules intensos son los que más cambian.
Qué formato mandar
Un PDF con las fuentes incrustadas es lo más seguro. Si trabajas con imágenes, TIFF conserva mejor el detalle que JPG.